AMAZONA URBANA

Carolina Yuste explora la identidad de género en su ópera prima y luce la colección primavera-verano 2025 de Dior, fusionando cuerpo y moda.

Por Alba Pastor
Estilismo Sandra Escriña
Fotos Álvaro Gracia

Camiseta, deIsabel MarantÉtoile; pantalón, deIsabel Marant, y las joyas son propias.

Con tres nominaciones a los Premios Goya en su prometedora carrera, Carolina Yuste (Badajoz, 1991) reconoce el ritmo frenético de su profesión y confiesa querer pasar más tiempo con su familia en su tierra natal.Después del éxito de La infiltrada (2024), Yuste se encuentra sumergida en el largometraje Este cuerpo mío (2025) —codirigido junto a Afioco Gnecco—, una historia que ahonda en las vidas trans y queer, y cuyo camino se inició con el cortometraje documental Ciao Bambina (2024).

¿De dónde viene la idea de Ciao Bambina (2024)?
Un día me puse a hablar con un amigo sobre reconciliarnos con nosotros mismos y sobre el proceso de transición, y empezamos a grabarnos entre nosotros. No imaginábamos que, de repente, íbamos a estar nominados a un Goya en la categoría de mejor cortometraje documental.

¿Y cómo surge el largometraje Este cuerpo mío (2025)?
El largometraje nace de la necesidad de seguir preguntándonos sobre la masculinidad y lo que significa ser un hombre. Creo que cualquier persona puede identificarse con la presión del género y con las normas sociales sobre qué ropa llevar, cómo maquillarse o cómo comportarse.

Esta colección Primavera-Verano 2025 de Dior tiene una vocación similar, porque busca trascender las normas.
Yo me siento más cómoda en ciertos registros que en otros, y en esta colección hay cosas muy chulas. Por supuesto, está también el hecho de que, cuando te pones una tela buena, se nota. Hay prendas que yo me pondría en verano perfectamente e iría comodísima.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Estrenaremos este año la serie La canción, que llegará a Movistar Plus+ en el primer semestre. Es emocionante porque cuenta la historia de la primera victoria de España en Eurovisión, con Massiel.

A veces te encasillan en el rol de justiciera y activista. ¿Crees que tus papeles determinan esta percepción?
En realidad, no creo que sea muy diferente a cualquier otra persona. Pienso que, a veces, se me ha colocado ese sambenito. Soy ciudadana del mundo y me molestan las injusticias, pero nunca he elegido un proyecto únicamente por su compromiso social o político.He tenido la suerte de que me han llegado trabajos capaces de mirar más allá. Esta profesión es muy difícil, y eliges lo que puedes cuando puedes elegir, aunque tengo claro que no quiero estar en lugares que me hagan sufrir.

¿Cómo ha sido llevar al teatro Caperucita en Manhattan, la obra de Carmen Martín Gaite?
La primera vez que leí el libro no me interesó demasiado porque era adolescente y buscaba otras cosas en la literatura. Ahora, al leerlo de nuevo con una mirada más profunda, he entendido el momento vital en el que se encontraba Carmen Martín Gaite cuando escribió la novela.Ha sido hermoso porque se abordan muchos aspectos de la vida desde el amor y la ternura. Se habla del miedo inculcado a las mujeres, de conquistar la libertad más allá de lo que diga tu madre, el Estado o la moralidad. Es un cuento para niños que esconde una verdad dolorosa, y eso se refleja muy bien en la función.

¿Qué valor le das a la ropa?
No soy muy fanática, pero me gusta. Menos mal que hemos llegado a un punto en el que se empieza a entender que hay personas que no nos sentimos cómodas con ciertos roles de género en la ropa.Porque yo me puedo sentir una súper mujer con ropa que, en principio, se considera masculina. O puedo performar la feminidad y la masculinidad, porque es un juego muy divertido.

"CUALQUIER PERSONA PUEDE
SENTIRSE IDENTIFICADA CON LA
PRESIÓN DEL GÉNERO"

Créditos

Maquillaje y peluquería:
Wild van Dijk.
Asistente de fotografía:
Cecilia Armand.
Producción:
Victoria Mouriño.
DISEÑO Y MAQUETACIÓN
DEL CONTENIDO:
DAVID CARRIÓN