más que
un amor

La actriz Gabriela Andrada debuta en su primer papel protagonista y cautiva con su carisma de la mano de dior beauty.

Por Alba Pastor
Estilismo Sandra Escriña
Fotos Juanjo Molina

Camiseta, deIsabel MarantÉtoile; pantalón, deIsabel Marant, y las joyas son propias.

Los inicios no son fáciles para nadie. Eso lo sabe bien Gabriela Andrada (Madrid, 1999), a quien un accidente de coche le cambió la perspectiva de su trabajo. Ahora, su talento brilla en Pídeme lo que quieras, el libro superventas de Megan Maxwell que cobra vida en una adaptación cargada de sensualidad y transgresión.

¿En qué momento decidiste ser actriz?
Esto quizá suene extraño, pero creo que decidí ser actriz bastante después de empezar a trabajar de ello. Me generaba pudor llamarme actriz a mí misma al principio, porque no me sentía muy buena ni trabajaba casi, como casi todos al principio, vaya. Hace apenas un año y medio que tengo la suficiente confianza como para perseguir abiertamente mis objetivos, cuando antes solo los comentaba en bajito con mi madre.

¿Cómo fue el camino hasta que te dieron tu primer papel?
¡Arduo! Muchas, muchísimas pruebas, eterna finalista, inseguridades por doquier. Estuve combinando escuelas de teatro con tercero de carrera, donde hacía cinematografía y me especializaba en guion, cuando llegó la oportunidad de irme a Barcelona a hacer mi primer papel. El rodaje se extendió varios meses porque estábamos en época COVID, pero más duro que el rodaje fue la espera a que comenzara. Me confirmaron el papel en julio y empecé en diciembre. Esos meses los pasé terriblemente nerviosa, convencida de que la iba a pifiar de alguna manera.

Tu primer papel protagonista es en Pídeme lo que quieras. ¿Cómo te has sentido?
Afortunada y un poco asustada. Mi personaje, Judith, aparece en todas las escenas, todo sucede desde su mirada. Tenía que hacer un personaje muy redondo y con muchas contradicciones, y al principio me preocupaba el reto, tanto a nivel emocional como físico. Nunca había estado todos los días en el set. Es una adaptación con muchas fans detrás y no quería decepcionar a nadie, pero el miedo se convirtió pronto en reto y el reto en regalo.

¿Cómo te preparaste para las escenas eróticas?
El primer paso fue reconciliarme con mi desnudez y mis complejos, que se dice pronto, pero lleva una buena dosis de introspección y valentía. El segundo paso es la coordinadora de intimidad, que se encarga de conocer nuestros límites y zonas de confort para encontrar una coreografía que sea estética para la cámara y llevadera para los involucrados. Y, por último, hablar mucho con mis compañeros, quitarle hierro, quitarle morbo y bromear.

¿Tienes miedo de encasillarte?
Una representante me dijo que el encasillamiento es una bendición, porque eso significa que te has hecho un hueco en la industria. Creo que todavía es pronto para saberlo. Es tan difícil tener oportunidades que solo puedo agradecer que me consideren para proyectos.

¿Qué ha significado interpretar a Judith Flores?
Ha sido un soplo de aire fresco. Me ha hecho pensar en mis primeros amores, en la total inconsciencia que nubla todo. Le tengo mucho cariño.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Hasta que no firme, no diré nada. Mi mejor amigo es muy supersticioso y ahora yo también empiezo a pensar que puedo 'gafarlo'. Tengo que darle mucho perejil a San Pancracio y muchos cigarros al Ekeko. Y hasta ahí puedo contar.

De izquierda a derecha: barras de labios Rouge Dior 284Rose Bavarde y Rouge Dior 999 (54€).

De izquierda a derecha:
labial Rouge Dior Forever Liquid Sequin en los tonos 903 Stars, 893Masquerade, 703 Sensation, 113 Twinkle y 999 (49€)

Iluminador Dior Forever Luminizer 002 Corail Lumière (61€)

De izquierda a derecha: sombras de ojos 5 Couleurs 643 Golden Masquerade y 5 Couleurs 863 Soir de Bal (72€)

Perlas de polvos reveladoras de la luz
Météorites Sous Les Étoiles (70€).

Créditos

MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA: DAVID LÓPEZ PARA DIOR BEAUTY.
ASISTENTE DE FOTOGRAFÍA: NEREA REY.
PRODUCCIÓN:
VICTORIA MOURIÑO
DISEÑO Y MAQUETACIÓN
DEL CONTENIDO:
DAVID CARRIÓN